Ha salido de una perrera en la que hay montones de cachorros que se deterioran, enferman, mueren o se los lleva cualquier indeseable. Al final no pude por menos que ofrecer mi casa para salvar a alguno de estos pobres, por más que no arreglaré el problema que se repite en esta España negra, en tantas perreras del infierno.
En fin, al menos para este pobre habrá una oportunidad. Ya estaban muriendo por parvo uno detrás de otro.
A pesar de que este acababa de entrar, llevaba 3 días en la perrera, me recomendaron ponerlo en cuarentena apartado de los otros perros.
Le he acondicionado la terraza acristalada del salón que tiene un radiador y unos 10 m2 cerrados y otros tantos abiertos cuando hace bueno. El nos ve por el cristal y yo intento pasar tiempo con él pero me preocupa el tiempo que pasa solo. El pobre es un santo, apenas se queja cuando se queda solo pero yo lo paso fatal de verlo tan aislado, aunque serán solo unos 10-14 días me preocupa que le afecte de alguna manera a su desarrollo el aislamiento.
Cuando estoy con él jugamos, hacemos preadiestramiento muy básico, le muestro superficies nuevas, objetos, practicamos inhibición de mordida... Tiene algunos juguetes y no muerde casi nunca nada que no debe.
No sé, me gustaría algún consejo porque nunca he tenido un cachorro y no sé qué puedo hacer para que estos días sean poco traumáticos.
Aunque pienso que en la perrera pasaría frío, se mojaría, le quitarían la comida los grandes y están mucho peor allí los que quedan, pero de este soy yo responsable y me preocupa. Me he trasladado con el ordenador al salón para que me vea. Se pasa el día mirándome por el cristal con cara de pena y, si me voy del salón protesta, pero se le pasa enseguida.
Como es muy guapo le he hecho un reportaje, os dejo algunas fotos para que conozcáis a este angelito.
Y si alguien se anima a salvar alguno más, quedan bastantes cachorros y adultos y están cada vez en peor estado, de eso mejor no pongo fotos que son muy fuertes.
Este es Tuk:





