Cambio total de filosofía
Publicado: Jue Dic 02, 2010 12:55 am
Me gustaría dar mi enhorabuena a Pedro Marquez, un Educador Canino con mucha experiencia, que lamentablemente ha estado muchos años trabajando con métodos "tradicionales" por llamarlos de alguna forma y que acaba de publicar un articulo en el que deja una clara intención de cambiar de método y empaparse de la filosofía del "Adiestramiento en positivo". Como dije cuando Cesar Millan comenzó ese largo camino, hay que ser muy valiente para reconocer errores y cambiar de forma de entrenar, pasando de lo que conoces y eres un maestro a lo desconocido y tener que volver a ser en cierta manera, aprendiz.
Os dejo algunas de sus frases en el articulo, en donde se ve ese claro cambio de intenciones tan difícil de reconocer públicamente y que comienza de esta forma:
Y sobre todo gracias por quitarnos un peso de encima en forma de criticas y presiones, que ponía zancadillas a nuestro trabajo, a los que llevamos ya muchos años en ese camino.
Os dejo algunas de sus frases en el articulo, en donde se ve ese claro cambio de intenciones tan difícil de reconocer públicamente y que comienza de esta forma:
Al escribir este artículo, debo reconocer que lo hago justo en un momento de reflexión y cambio personal que ha partido desde la autocrítica en cuanto a los métodos usados hasta ahora y por supuesto, también como un cambio voluntario y consciente en cuanto a la filosofía real que es aplicada en el mundo de la Obediencia.
Mucho hablé y escribí yo cuestionando y «criticando» el uso del clicker, toda vez que se presentaba como la panacea de la nueva filosofía de adiestramiento canino; sin embargo, aquí estoy hoy, intentando aprender el uso correcto y eficaz de la dichosa «cajita mágica».
Aquí os pongo un trozo más largo que merece la pena leerme hizo replantearme totalmente todo el sistema de trabajo con el cual había formado a mi perro (el pressing).
y con una fantástica conclusión final que nos confirma que nunca es tarde para cambiar y reconocer errores:CAMBIO TOTAL DE FILOSOFÍA. El cambio verdadero se produce en la cabeza del perro, especialmente cuando comienzas por «capturar» alguna respuesta que el perro, voluntaria y espontáneamente, realiza en dirección a algún aspecto concreto del ejercicio. Yo comencé por hacer que el perro «marcara» el objeto diana (cuadrado de goma) elegido para su posterior introducción al ejercicio de Box. Fue algo «mágico» y sorprendente pero no por lo rápido que se le encendió la lucecita en su cabeza, ni porque me saliera a la primera a pesar de mi poca experiencia en el uso del clicker (la verdad es que lo he visto hacer muchas veces en cursos y entrenamiento). Lo realmente importante desde el punto de vista técnico es que el perro está fuertemente condicionado a modo de inducción y aunque esta inducción sea positiva (presión en dirección al instinto), no deja de ser una forma forzada de plantearle
hasta ese momento todos los ejercicios: le enseñas primero la motivación, cuando tiene suficiente pulsión entonces le exiges presionando con las púas hacia aquello que le gusta. El resultado es que el perro trabaja con una fuerte motivación pero con una dosis considerable de estrés. Sin embargo, al eliminar el
fomento inicial quitando cualquier tipo de señuelo que le guía hacia el objetivo, al quitar incluso la «orden» con posible inductor, resulta que el perro comienza a usar su iniciativa «tocando teclas» hasta que la asociación respuesta-refuerzo comienza a cambiar el temple mostrado en el trabajo hasta ese momento.
Realmente no sé dónde llegará este «reciclaje» pues mi perro tiene tres años y medio de edad y casi el mismo tiempo de adiestramiento férreo soportado, pero algo sí que ha cambiado radicalmente y es la relación entre ambos y, por tanto, el enfoque en el trabajo. Esto último, es precisamente
Vuelvo a dar mi enhorabuena a todos los profesionales que buscan esa valentía y encuentran un camino más respetuoso para trabajar y relacionarse con el perro.Una década más tarde, algunos comenzamos a comprender y asimilar la filosofía de «Adiestramiento en Positivo», que tan necesaria es en la formación de un perro de competición.
Y sobre todo gracias por quitarnos un peso de encima en forma de criticas y presiones, que ponía zancadillas a nuestro trabajo, a los que llevamos ya muchos años en ese camino.